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50-. Enfermedad cerebrovascular y ejercicio físico

50-. Enfermedad cerebrovascular y ejercicio físico


¿Qué es? 

Es un trastorno encefálico producido por una alteración de la circulación cerebral.


Según la naturaleza de la lesión, se distinguen dos tipos principales: 

1) Isquémico: en el que hay una reducción notable del flujo sanguíneo cerebral (70% de los casos).

2) Hemorrágico: se relaciona a una extravasación intracraneal de sangre por la rotura de un vaso (20%).


Si bien los accidentes isquémicos tienen una duración inferior a los 15 minutos, se les considera como transitorios cuando duran menos de 24 horas. Cuando persiste más de 24 horas, se le denomina ictus.


El cuadro clínico depende del territorio vascular afectado...

  • Así, la ceguera monocular transitoria (amaurosis fugaz) orienta hacia un problema carotídeo al igual que la afasia, es decir la dificultad para expresarse, y los trastornos motores y sensitivos unilaterales aisladlos que aparecen en la región de la cara y las extremidades superiores.
  • Cuando el problema se ha producido en la arteria vertebrobasilar es más frecuente observar los trastornos motores o sensitivos de uno o varios miembros (incluso los cuatro miembros); de los pares craneales (a veces con distribución cruzada); alteraciones visuales bilaterales; ataxia (falta de coordinación muscular) y combinaciones entre sí de los síntomas precedentes.

Los objetivos del programa de ejercicio físico han de ir encaminados a la recuperación de la capacidad funcional, lo más precoz y más completo que sea posible, con objeto de garantizar la mayor independencia personal.

Valoración funcional


  • Como este trastorno es más frecuente entre las personas de edad avanzada y éstas suelen tener algunas otras enfermedades tales como artropatías o enfermedades cardiovasculares, se debe valorar su capacidad para caminar, la velocidad y la resistencia a la marcha, así como el empleo de ortesis, bastones, etc.
  • Es común que estos pacientes tengan otros trastornos asociados con la obesidad, hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, hiperlipidemia, etc. Por ello preciso una evaluación médica exhaustiva, que nos permita establecer las posibles limitaciones.
    • A menudo estos enfermos se encuentran con tratamientos con anticoagulantes, antiagregantes plaquetarios, vasodilatadores o antihipertensivos, que pueden afectar notablemente la respuesta al ejercicio.
  • En los sujetos que puedan caminar, aunque sea con dificultad pero sin necesidad de bastón, puede ser muy útil una evaluación en tapiz rodante; en cambio, si los pacientes pueden mantenerse sentados en una bicicleta estática con garantía, el cicloergómetro es un excelente medio de valoración funcional.
    • Para cualquiera de los protocolos y ergómetros empleados es necesario el control electrocardiográfico de la presión arterial y frecuencia cardíaca, y la valoración subjetiva del esfuerzo (RPE). 
  • La fuerza muscular puede valorarse con ejercicios concéntricos e isocinéticos, que también son de gran utilidad para la evaluación de la respuesta fisiológica al entrenamiento.
  • Mediante un medidor de ángulos se puede realizar una primera evaluación del grado el flexibilidad de cada una de las articulaciones afectadas por la alteración, con objeto de establecer las limitaciones y valorar la mejoría.
  • Son muy útiles también los bancos el marcha con objeto de valorar los componentes motrices y el grado de equilibrio.


Prescripción del ejercicio

Objetivos:

  • Aumentar la capacidad funcional en las tareas de la vida diaria.
  • Aumentar la eficiencia y velocidad de marcha.
  • Aumentar o mantener la función cardiovascular.
  • Mantener y mejorar la amplitud articular.
  • Mejorar el equilibrio y la marcha.


Ejercicio aeróbico

Ejercicios que involucren grandes grupos musculares: caminar, pedalear, subir escaleras, ejercicios en el agua.


Frecuencia: 3-5 días a la semana
Duración: 20-60 minutos
Intensidad: 40-70% VO2pico (RPE 13/20).

Ejercicio de fuerza

Uso de cintas elásticas, máquinas isocinéticas u otras máquinas adaptadas.

Frecuencia: 2 veces por semana
Duración: 8-12 repeticiones; 3 series por ejercicio. El número de series y ejercicio se adaptará a cada caso según la funcionalidad.
Intensidad: 50-80% de 1-RM

Ejercicio de flexibilidad

Estiramientos

Frecuencia: 2 veces por semana.

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA:
Chicharro López, J. y Fernández Vaquero, A. (2006). Fisiología del ejercicio. Editorial Médica Panamericana.

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